#Hace20Años Felipe Domínguez y sus «contactos» en el gobierno: Traficantes de lotes y votos en Arequipa

El 14 de julio del 2000, se publicó otra edición del semanario El Búho, con el reportaje sobre una figura política y dirigente en Arequipa, Felipe Domínguez.

Hace 20 años El Búho

Entre los contenidos de esta edición, se encuentra aquel que reproducimos de manera completa, sobre Domínguez. Se exponen sus andanzas en aquel momento, sus cambios de camiseta política, y cómo conformó FREDICON, herramienta que utilizó el fujimorismo en Arequipa para recolectar la mayor cantidad posible de votos y congregar masas en mítines y marchas, coaccionando a los miembros de estas asociaciones de viviendas. Como se menciona en este reportaje: Aquellas humildes madres marchaban fatigadas y soportaron los gases lacrimógenos.

Reportaje original publicado el 14 de julio del 2000

Arequipa

Las invasiones, las posesiones de hecho, el tráfico de terrenos, las asociaciones y las manipulaciones desde el poder político se han convertido en piezas claves para la obtención de un terreno donde se pueda construir la anhelada casa propia y en esta causa se encaraman desde los que necesitan un lugar para vivir, hasta los que esperan incrementar sus ingresos en el negocio de traficar con las necesidades de los demás. El llamado PROFAM es también un ejemplo de la utilización política de esta necesidad.

Escribe: Lourdes Zanabria

La explosión demográfica y la constante inmigración extreman la escasez de vivienda. La expansión de asociaciones, asentamientos humanos o urbanizaciones populares en los márgenes de la ciudad es implacable, los conos sur y norte son los que en las últimas décadas han soportado la situación. El cono norte, tras algunos estudios sociodemográficos se convirtió en el espacio alternativo para la expansión de la ciudad, incluso llegaron a denominarla en algún momento la» nueva Arequipa», lo que originó que su extensión se hiciera en el más completo desorden. Las apropiaciones y las adjudicaciones de terreno se hicieron sin seguir un plan rector, por lo menos ningún invasor tuvo necesidad de este aval para continuar con su posesión que tras un corto proceso se convirtieron en asentamientos humanos, formando parte de los barrios urbanos marginales.

En estas condiciones, el surgimiento de dirigentes era inevitable, las organizaciones y la creación de bases en defensa de sus intereses los secundaron, pero como era previsible, estos dirigentes junto a estos intereses comunes defendían sus propias ambiciones personales. Los protagonistas de este tipo de jornadas como Felipe Domínguez, presidente del Frente de Interés del Cono Norte Fredicon, que siempre asumen la tutoría de la totalidad de invasiones de este sector, bautizándolos después como asociaciones sin ningún amparo legal; es un típico representante de esta especie que se vale de sus influencias en el ámbito político avalado por una supuesta «capacidad de convocatoria», que sería más propio llamarla chantaje.

El ejemplo más reciente del tráfico de terrenos y la influencia de este personaje específicamente con el régimen actual, en pleno proceso electoral, fue la invasión a los terrenos de la segunda etapa del parque industrial de Río Seco, donde se atrincheró bautizando a la posesión como asociación proyecto Parque Industrial «Señor del Gran Poder» que ha firmado un convenio con el Gobierno Regional, sin haberse inscrito siquiera en Registros Públicos, ni tener personería jurídica.

El documento firmado por Olger Vásquez ante supuestos precisiones de sectores militares, constituye una grave irregularidad. Aparentemente justificada por una suerte de «pago» por haber arrastrado a esta masa a todos los mítines y marchas de Perú 2000, para bailar el ritmo del chino.

Señor del Gran Poder

A finales de 1998, Domínguez irrumpió en los terrenos destinados a la segunda etapa del parque industrial de Río Seco, un área de aproximadamente 1000 hectáreas propiedad del CTAR, cuya habilitación fue sumamente costosa y que ha sido objeto de constantes conflictos entre asociaciones de pequeños y medianos industriales que pretendían la adjudicación. Una invasión anterior de otra asociación (esta sí legalmente constituida), la desalojaron violentamente; sin embargo, los asociados del proyecto Parque Industrial por la fuerza y gracias al padrinazgo de conocidos representantes del gobierno, se apoderaron de los terrenos, cercándolo con alambres alrededor y montando guardia por turnos durante todo el día para evitar otra invasión. Pero las fuerzas del orden nunca intentaron desalojarlos.

En ese momento, las inscripciones de los postulantes a adjudicatarios oscilaban entre 200 y 250 soles, luego cuando las peleas con otros frentes colindantes a los terrenos aumentaron, la inscripción por asociado bajó a 100 nuevos soles, a 50 y finalmente la suma se redujo a 20 nuevos soles por ficha de inscripción, lo que les valía el derecho de permanecer a la asociación.

De acuerdo a las listas que a simple vista se muestran en el pizarrón del local social, levantando en el centro de los terrenos; existen 1 711 asociados, divididos en 9 zonas, según la actividad industrial que supuestamente desempeñarán en el ahora parque industrial de microempresarios. Y aunque en el papel, los inscritos sobrepasan un número de mil y Felipe Domínguez diga que realmente son 2000, los socios a la última reunión de Domínguez asistieron solo aproximadamente 200 personas, que aparentemente con los activos, están seguros que el convenio firmado con el CTAR les otorga legalidad a su posesión.

Dicho convenio que fue firmado el 22 de marzo de este año en presencia del ministro de la presidencia, Edgardo Mosqueira; aunque según los funcionarios del CTAR no da autorización a la asociación para asentarse en un lugar, situación que parecen desconocer los asociados. Más que en el «Convenio Marco», ellos confían en la influencia de Felipe Domínguez, Hernando Laguna y Fernando Herrera, los tres principales representantes; al mismo tiempo, los organizadores de las marchas fujimoristas preelectorales.

Lo que probablemente no sepan los asociados es que la mentada asociación Parque Industrial Señor del Gran Poder no está inscrita en los Registros Públicos; lo que significa que legalmente no existe, y cualquier trámite que realice es nulo. Sin embargo, esta situación nos permiten plantearnos dos interrogantes. ¿Cómo es que la entidad tan grande como el CTAR firma convenios con asociaciones fantasmas? O tal vez para el CTAR es suficiente que la otra parte del convenio esté bajo la tutela de algún personaje con cierto poder político?.

El convenio en Arequipa

En este convenio de número 003-2000 entre CTAR y la asociación civil Señor del Gran Poder, firmado además por Felipe Domínguez como presidente de FREDICON, se estipulan 6 cláusulas. En ellas se consignan, entre otras cosas, que el Señor del Gran Poder es una asociación civil en Arequipa sin fines de lucro. Los asociados se dedican a la industria de las curtiembres que operan en las zonas urbanas, generando altos niveles de contaminación ambiental.

Cláusula que carece de veracidad; pues en los volantes que reparten los coordinadores de la asociación, recién se pide que se inscriban para elegir el rubro de su microempresa.

En la cláusula de las obligaciones, el CTAR se compromete a realizar todas las acciones pertinentes ante las instituciones públicas; para adjudicar en venta los terrenos de la segunda etapa del Parque Industrial de Río Seco, en posesión actual de los microempresarios del gran poder

La quinta cláusula estipula las obligaciones de la sociedad, quienes se comprometen a cancelar los lotes del terreno que sean adjudicados en venta directa, así como a utilizar los terrenos exclusivamente para sus actividades industriales y de comercio, lo que tampoco sucede puesto que muchos de ellos nos contaron que están esperanzadas en construir su vivienda, en los 500 kilómetros que se les adjudicará a cada uno.

Lo cierto es que, respecto a este convenio marco, no se ha emitido ninguna resolución que ordena levantar cercos o cuartos para presionar su adjudicación; aún así ya se han levantado cuartos. Y en la última reunión, construir un cuarto o una cerca ha sido la exigencia de Felipe Domínguez.

FREDICON

En 1986, Felipe Domínguez impulsó la creación de FREDICON, un frente amplio con el propósito de defender los intereses de asentamientos humanos del cono norte. El agua potable, la luz eléctrica y la gestión de los préstamos para las construcciones de vivienda, entre otras,eran sus preocupaciones mediatas. Con el transcurso del tiempo se acrecentaron sus intereses y sus funciones al mando de conocidos dirigentes de Arequipa. Fueron más que evidentes en el tristemente célebre proceso electoral de este año.

Actualmente el frente agrupa a 44 asociaciones de la 53 existentes en el cono norte. Su presidente desde 1998 es Felipe Domínguez, exmilitante de patria roja y hoy confeso admirador de Perú 2000. Fue constantemente acusado de utilizar su cargo para manipular las opciones de los pobladores del cono norte, quienes no parecen tener ninguna alternativa.

Este es el frente fantasma que está a cargo del proyecto parque industrial de la asociación fantasma señor del gran poder. La totalidad de dirigentes secuaces de la cabeza Domínguez son quienes asesoran los movimientos de esta supuesta asociación y quienes dictan la estrategia de Avanzada para posesionarse de los terrenos propiedad del CTAR. Así, en la última reunión, el experimentado Domínguez exigió a los reunidos aprovisionarse de sillar para levantar una cerca o por lo menos un cuartito. « cuando vengan a desalojarnos, no será fácil echarse abajo una construcción entera, ustedes saben que nosotros (FREDICON) los respaldamos; así que hagan también su parte».

Conocido este como el frente de propaganda del oficialismo, los dirigentes más avezados concibieron la gran idea de cambiar el nombre para extender su poder; así crearon la COFREN, también presidida por Felipe Domínguez y que, al igual que FREDICON, tampoco fue inscrita en Registros Públicos en Arequipa.

Parece difícil entender cómo es que estos frentes que agrupan a más de 40 asociaciones no cuentan con los requisitos legales para funcionar como tales. Reconoce que cada asociación aporta al FREDICON, 15 soles mensuales como cuota ordinaria y de 10 a 29 soles como cuota extraordinaria; sin contar con el monto de las actividades que estos frentes organizan.

Felipe Domínguez ha encontrado también gracias a su actividad de dirigente, un rubro adicional de dónde obtener ingresos. Es así como se ha constituido en transportista y en el gerente general de la empresa de transportes que sirve a esta zona; en la cual tiene prácticamente un monopolio ya que con marchas y amenazas ha impedido la circulación de otras empresas.

Tránsfuga Domínguez en Arequipa

Felipe Raymundo Domínguez Chávez, de 44 años de edad, parece haberse consagrado durante el bochornoso proceso electoral como el dirigente popular con más poder político de Arequipa. De hábil olfato político, ha transitado por diversas opciones hasta que ha encontrado en el fujimorismo la doctrina más afín a sus torcidos manejos, hoy avalados por las más altas esferas del poder en Arequipa.

Cuando era estudiante universitario, Domínguez permaneció en las filas del FER, después se convirtió en militante de Patria Roja y en 1992 aproximadamente los primeros días del mes de abril volvió a hacer gala de sus voluble pasado, asumiendo roles en el plan fujimorista.

Con el poder que ya poseía, postuló a la alcaldía de Cerro Colorado, representando al movimiento Vamos Vecinos, utilizando sus amistades políticas para la campaña. Incluso logró el apoyo del PRONAA, pues en nombre de su candidatura se repartían alimentos destinados al vaso de leche

El objetivo era ganar la alcaldía de uno de los más grandes distritos de Arequipa, pero falló el plan. Días antes de las elecciones se descubrió la intervención de la campaña de PRONAA. Pero este fracaso para un sabueso como Domínguez no le significó una gran cosa, porque él ya había ganado la presidencia del frente fantasma FREDICON, y el proyecto estaba en su consagración con otra organización fantasma, el COFREN.

Además, en las condiciones político-sociales en las que se encontraba el país, donde la norma eran los excesos y atropellos; él sería automáticamente el firme candidato para convertirse en el bastión de la manipulación oficialista que afianzará la tercera elección. Ahora el plan se reducía a inmiscuirse en cualquier organización popular, en unos casos; y en otros traer nuevas asociaciones a frentes que agrupen a cierta cantidad de personas que le sirvieran para los propósitos oficialistas. Fujimori gana votos y Domínguez tiene la oportunidad de recibir incalculables ingresos por diversos rubros, como ya hemos visto.

Sus 17 procesos penales en Arequipa y una sentencia que lo declara reo contumaz en el caso de Cemento Yura (Segundo Juzgado Penal, 2942-1999; tampoco le han impedido ser siempre el elegido para dirigir y organizar cualquier invasión de terrenos de propiedad privada. Las que luego transforma en asociaciones que después engrosen la lista de los frentes FREDICON Y COFREN.

Los titubeos del CTAR

En resumen, la firma del convenio con dicha asociación significó el respaldo que Domínguez recibió a cambio de su incondicional apoyo a la causa oficialista. Terrenos que estaban destinados a la actividad industrial, han sido entregados a un grupo de traficantes de la miseria; en la que el propio gobierno ha contribuido a sumergir a miles de personas.

El ingeniero Olger Vázquez, presidente de CTAR, ha evadido una respuesta y aunque sus funcionarios digan qué el convenio no legaliza la posesión; no creemos que nadie pueda impedir que los terrenos sean efectivamente entregados a humildes pobladores que dieron todos sus ahorros en la esperanza de tener un techo para cobijarse. Aquellas humildes madres que marchaban fatigadas y soportaron los gases lacrimógenos.

Síguenos también en nuestras redes sociales: 

Búscanos en FacebookTwitterInstagram y YouTube

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

SUSCRÍBETE A NUESTRO NEWSLETTER

SUSCRIBIRSE