De lo cultural a lo económico

Trocha urbana
deposito-tambo-cultural

Un estudio de la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología, realizado con cerca de 51 mil adultos de entre 20 y 80 años, publicado en 2011, encontró que las personas que desarrollan actividad cultural de manera receptiva, como visitar galerías y museos o ir al teatro regularmente; son más felices, sanas y se deprimen menos que la gente que nunca participa en este tipo de actividades.

Por otro lado, en 2018, Unesco publicó un informe en el que reporta que, las industrias culturales y creativas -aquellas que están ligadas al arte- generan cada año el 3% del PIB mundial, y crean más puestos de trabajo que los de la industria automovilística de Europa, Japón y Estados Unidos en su conjunto. Todos estos beneficios de las industrias culturales, tanto en la salud como en la economía, contrastan con el desinterés que tanto el sector público como el privado suelen mostrar por el desarrollo de actividades culturales.

Pesa sobre el arte y la cultura, además, un fuerte prejuicio. Cuando un joven tiene que decidir su carrera para toda la vida y escoge alguna expresión artística; en muchas familias, esto se ve como la elección de un destino sin bienestar económico. Esto que pasa en los hogares, sucede también a nivel macro. Cuando a un gobernante se le pide gestionar la cultura de una ciudad; esto suele entenderse como la subvención de actividades que no proporcionan réditos económicos ni políticos. Esta percepción debe cambiar, sobre todo ahora que las alternativas de desarrollo son más necesarias para enfrentar la difícil coyuntura económica que atravesamos.

Subscribe to our newsletter!

El Búho, síguenos también en nuestras redes sociales: 

Búscanos en FacebookTwitterInstagram y YouTube

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

SUSCRÍBETE A NUESTRO NEWSLETTER

SUSCRIBIRSE