Hace 20 años: Atlético Universidad, un autogol de media cancha

Priorizar el fútbol por sobre los fines académicos de la universidad pública, fue una de las características del gobierno universitario en la UNSA, durante el rectorado de Rolando Cornejo Cuervo. De eso se trató este reportaje

Hace 20 años

El 9 de noviembre del 2001 se publicó la edición N° 61 del semanario El Búho. Aquí se aborda el uso indebido de recursos de la Universidad Nacional de San Agustín, para financiar al club de fútbol Atlético Universidad; en lugar de destinarlos a la investigación y otras labores académicas de la casa superior de estudios.

Hace 20 años: Atlético Universidad, un autogol de media cancha

Cuando el régimen de austeridad se aplicó a todas las entidades gubernamentales (lo que incluye a una universidad estatal), el rector Rolando Cornejo no tuvo ningún reparo en asignar una muy buena parte del presupuesto para los gastos del equipo de fútbol de la UNSA. Además de las remuneraciones, por partida doble, hubieron viáticos, premios, transporte gratis para la hinchada, refrigerios, comando técnico, asistentes, entre otros. También promesas incumplidas de automóviles, terrenos, contratos de trabajo para los familiares, entre otros. El resultado, una pérdida neta cercana al millón de soles y un descenso notable en el nivel académico de la universidad.

Después del último encuentro entre las escuadras del Atlético Universidad y el Bolito de Tacna, donde el equipo arequipeño resultó vencido, quedando eliminado del certamen Copa Perú 2001, la situación se ha tomado color de hormiga para la directiva del club, ya que, luego de haber hecho una fuerte inversión de los recursos universitarios, no han podido lograr que “el atlético” llegue lejos en el ámbito pelotero.

Como consta en el contrato, los jugadores profesionales que fueron contratados por el Atlético Universidad para jugar por la temporada 2001, cobrarían remuneraciones en calidad de trabajadores de la Universidad Nacional de San Agustín. Es decir, que mensualmente, su sueldo, solamente por jugar fútbol, era de 2 500 soles y se incrementaría a 3000 en caso de pasar a la siguiente etapa. En el equipo universitario existen 25 jugadores, además de un cuerpo técnico conformado por el entrenador, 2 preparadores físicos y un preparador de arqueros. Los jugadores no profesionales reciben un sueldo que oscila entre los 1 200 y 1 600 soles. Todos cobraban por planilla de la Universidad. Sin embargo, los profesionales (que ganaban 2500) recibían su sueldo en dos partes.

Atletico Universidad, fuera de juego

Es bastante conocido en el ámbito deportivo la devoción que tiene Rolando Cornejo por el equipo de la Universidad. Este fervoroso aliento ha derivado en que emplee recursos de la universidad, tales como los ómnibuses para transportar a la hinchada a los lugares donde “el atlético” debía jugar. En el último encuentro que se realizó en la ciudad de Moquegua, fueron 2 buses de la universidad (aparte del transporte del equipo y su comando técnico) cargados de muchachos que iban a alentar a los “universitarios” (ningún integrante del equipo estudia en la universidad).

Los estudiantes que alguna vez han tratado de conseguir que el rectorado Ies alquile los buses para algún evento académico, pueden dar fe de lo difícil que este trámite puede resultar. Pero al parecer la hinchada del Atlético tiene prioridad para transportarse cada vez que hay que ir a hacerle barra a los universitarios. Como hemos podido comprobar, el rector Rolando Cornejo no se pierde ni uno solo de estos encuentros, ya sea de visita y mucho menos cuando juega de local, siempre acompañado de su numeroso séquito, con todos los gastos pagados.

Penal

Según hemos podido averiguar, los entrenamientos del Atlético Universidad para esta inútil temporada, comenzaron desde diciembre del año pasado. En un cálculo optimista, el promedio de sueldos solamente para jugadores es de 1 900 soles, tomando en cuenta que los que más ganaban cobraron 2 500 mensuales y los que menos, 1200. Entonces, si la plantilla es de 25 jugadores y han “trabajado” durante 11 meses hasta el pasado octubre, eso nos da un total de 522 mil 500 soles, es decir más de medio millón de soles durante el presente año, sólo en remuneraciones.

A esto hay que sumar que los jugadores recibían premios de hasta 600 soles cada vez que pasaban a una nueva etapa de Copa Perú. Algunos colegas deportivos nos informaron que se especulaba entre los jugadores que en caso de haberle ganado al Bolito en el último encuentro, el premio iba a ser de 10 mil soles para cada futbolista. Además, no estamos tomando en consideración los sueldos del comando técnico calculado en más de 5 mil soles mensuales, gastos en transporte, alimentación, etc.

Los viáticos para todo el equipo durante el viaje a la ciudad de Tacna, habrían sobrepasado los 30 mil soles; pero como la Universidad mantiene indebidamente un hermetismo a prueba de balas sobre esta información, no hemos podido confirmarla. Por eso, ha llegado la hora de que la comunidad universitaria en pleno exija una detallada explicación y cuentas sobre estos gastos.

Al parecer, saber jugar fútbol tiene mayor importancia para las autoridades universitarias que el talento artístico y/o intelectual. Según algunos artistas que trabajaron en la opereta “El Murciélago”, cuando se solicitó al rectorado apoyo económico para la puesta en escena, lo negaron, argumentando falta de recursos. Recursos que obviamente no escasean para el club ya que los jugadores cobraban puntualmente.

Autogol

Como se pudo apreciar en publicaciones deportivas, el rector tuvo una injerencia en el manejo del club que ya desearían otros dirigentes de clubes profesionales. Incluso en una oportunidad dejó de lado su labor como autoridad máxima de la Universidad San Agustín, para viajar a la capital de la República. Fue a pedirle al jugador “Chalaquita González” que no deje el club de sus amores y regrese lo más pronto posible a las filas del Atlético Universidad.

Sus roces con directores técnicos y jugadores han sido muy frecuentes, especialmente por haber incumplido sus generosas promesas y por maltrato verbal. Los casos más sensibles son de los jugadores Oscar Rossell y Jorge Lazo a quienes hizo perder valiosas oportunidades en otros clubes.

Al tratarse de una entidad deportiva y de recreación como Universitario de Deportes o Sporting Cristal, esta sería la actitud que deben tomar sus dirigentes. Pero tratándose de una entidad gubernamental, que funciona con recursos del erario público y tiene como principal función la de la investigación y formación científica; resulta un despropósito y una irresponsabilidad que no debe quedar impune.

Tiempo extra

Todas estas atribuciones que se tienen con el club de la Universidad no tienen par en ninguna otra de las actividades de la UNSA. No existe otra dependencia estudiantil que tenga tanto apoyo por parte del rectorado como el que tuvo el Atlético. A pesar que infraestructura de diversas áreas de la universidad se vio seriamente afectada por el sismo que azotó Arequipa, las reparaciones no parecen avanzar. En la zona de Ingenierías, una plaga de ratas se ha apoderado de la noche agustina y es cuestión de rutina toparse con estos roedores; sobre todo en las inmediaciones de las facultades apuntaladas y los basureros.

Se sabe que en los próximos días se evaluarán las acciones a tomar con el equipo de la Universidad. Si se sigue con la política de años anteriores, entonces, el Atlético recibirá refuerzos que obviamente incrementarán el gasto. Mientras tanto, la otrora Suiza académica se viene hundiendo lentamente en medio de partidos de fútbol y conciertos chicha en las instalaciones de la universidad.

Síguenos también en nuestras redes sociales: 

Búscanos en FacebookTwitterInstagram y YouTube

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

SUSCRÍBETE A NUESTRO NEWSLETTER

SUSCRIBIRSE