Balance en el año de la pandemia

Autoridades locales: de lo bueno (MUY) poco

En el año de la pandemia, el liderazgo de varias autoridades arequipeñas se hizo notar por su ausencia. No solo en lo relacionado a la lucha contra la covid, sino en el avance de obras emblemáticas para la región o pendientes de años previos. Ni chicha, ni limonada.

La Revista Avatar

La percepción de una parte importante de la población es que el 2020 fue un año perdido. Entre contagios, cuarentenas y restricciones, las vidas de millones de personas alrededor del mundo se vieron afectadas por la pandemia. Buena parte de los planes y metas fijadas para el último curso tuvieron que posponerse. No solo para personas naturales, también lo padecieron, tanto entidades públicas como particulares.

En Arequipa, el sopor en que nos sumió la pandemia estuvo acompañado de una sensación de deriva. En parte, por la incertidumbre que supuso el confinamiento y la agudización de la crisis sanitaria, y por la ausencia de liderazgos sólidos en los peores momentos del estado de emergencia.
Sin ninguna autoridad regional o local decidida a tomar el timón de la coordinación de acciones, Arequipa se guio por la normativa nacional y la buena voluntad de un Comando Covid que fue aprendiendo sobre la marcha el como enfrentar una pandemia.

DESGOBIERNO REGIONAL

En julio, el diagnóstico de la pandemia en Arequipa era crítico. Los principales hospitales y clínicas privadas de la región estaban saturados de pacientes contagiados, con colas interminables …

Lea el artículo completo descargando la Edición Digital de este número aquí

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

SUSCRÍBETE A NUESTRO NEWSLETTER

SUSCRIBIRSE