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El cine peruano en peligro de retroceder 20 años: así es como la Ley Tudela amenaza a cineastas independientes

Los cineastas Melina León y Henry Vallejo advierten de los peligros que la "ley Tudela" trae, especialmente para al cine regional y en lenguas originarias.

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En casi toda nuestra historia republicana, la cultura estuvo en un tercer plano para el debate político y gubernamental. Sin embargo, en las últimas semanas, un sector del Legislativo encabezado por la congresista Adriana Tudela puso en el ojo de la tormenta a la actual ley de cine, ninguneando los logros de los cineastas independientes y planteando reformas que buscan otorgar fondos a megaproducciones de otros países, antes que a proyectos nacionales.

El debate ha movilizado a cineastas de Lima y las regiones, que casi al unísono expresaron su rechazo a la llamada “Ley Tudela” y a las falacias difundidas por algunos de sus promotores. Algunas de las amenazas que advierten desde el gremio del cine nacional, son una caída drástica del número de producciones, la falta de formación para nuevos cineastas y la desaparición del cine arte en nuestro país.

Al respecto, Mabel Cáceres (El Búho), Paola Mendieta (Inforregión) y Grober Cutipa (El Objetivo), entrevistaron a los cineastas Melina León y Henry Vallejo en un programa especial de la Red de Medios Regionales del Perú. Estos fueron los puntos más resaltantes de la charla:

La “ley Tudela” puede hacer que el cine peruano retroceda 20 años  

Desde el año 2020 está vigente la actual ley de cine. Si bien imperfecto, el dispositivo legal estableció una serie de incentivos y ayudas para cineastas independientes que permitió incrementar el número de producciones nacionales. Desde entonces, se producen entre 60 y 75 largometrajes al año. No obstante, de aprobarse la iniciativa de Tudela, este número podría reducirse drásticamente, como advierte Henry Vallejo, a cifras de inicios de siglo.

“Estábamos yendo con buen ritmo y con buena proyección. Entonces, si se cortara esto toda esa proyección del cine iría en retroceso, retrocederíamos unos 20 años o más, cuando en el Perú se producían entre 8 o 12 largometrajes más o menos al año. Hoy en día en el Perú se producen entre 60 y 75 largos por año. Entonces eso sería un retroceso enorme, recortar ese presupuesto al 50% sería tirar al tacho todo lo avanzado”.

Henry Vallejo, cineasta, director de “Manco Capac”

La reducción de los incentivos, no solo se traduciría en una reducción del número de producciones. Se trataría de un efecto dominó que arrastraría a todos los involucrados en el rubro: actores, guionistas, técnicos, maquilladores, editores, choferes y hasta cocineros. Una pérdida de empleos masiva e inversión que dañaría severamente la economía de una parte importante de ciudadanos.

¿Dinero peruano para subvencionar cine extranjero?

En la sustentación del proyecto de ley, Tudela pone como excusa la filmación de la película “Paddington en Perú” en Colombia, la que atribuye, entre otras causas, a una “falta de incentivos reales para invertir en producciones audiovisuales”. A modo de solución, plantea que los incentivos del Ministerio de Cultura también sirvan para financiar proyectos de otros países.

El presupuesto asignado por el Ministerio de Cultura a la financiación de películas nacionales es de 26 millones de soles, que se reparte entre producciones culturales de todo el país (solo entre 30% y 40% se destina a provincias). Un monto irrisorio frente al costo de cintas como “Paddington en Perú”, cuya segunda entrega costó 40 millones de dólares. Al cambio actual, todo el presupuesto para un año de financiación de cine peruano solo alcanzaría para subvencionar el 17% de la película inglesa.

El dinero que el gobierno destina al cine nacional es minúsculo en comparación a otros países. Francia destina 1 mil 600 millones de euros, Alemania entrega otros 600 millones de euros, mientras que España 150 millones de euros. Así lo relato Henry Vallejo. Por su parte, Melina León aclaró que la actual ley si permite la inversión en películas extranjeras, pero mediante acuerdos de coproducción con realizadores nacionales. Una práctica que además de permitir mayores inversiones también enriquece las experiencias de los cineastas nacionales:

“Pretenden que ahora vamos a financiar otras artes de otros países, ya me imagino. El Perú comienza a financiar el Ballet Ruso, ahora vamos a financiar la filarmónica de Berlín. Esto es insólito, es como de replay. Evidentemente no, pues lo que se hace cuando se quiere generar asociación con otros países es crear mecanismos de coproducción que ya los tenemos. Perú es coproductor minoritario de películas, por ejemplo, “Huesera”, que ha sido muy premiada, pero es una película de acá. Pero eso tiene un mecanismo establecido y que está funcionando hace unos pocos años, pero no es que los peruanos competimos por un dinero peruano con producciones argentinas o del mundo entero, sería una locura”.

Melina León, directora de la multipremiada película “Canción sin nombre”

La “ley Tudela” es un peligro para el cine regional

Entre los mayores avances que trajo consigo la financiación del cine peruano está el impulso a las producciones de provincias. Trabajos como Wiñaypacha o Willaq Pirqa demostraron que el cine de regiones puede ser exitoso, tanto para la crítica como a nivel comercial. 

Propuestas de este tipo, nacidas en las provincias, solo son posibles gracias a apoyos del Estado. En muchos casos, los fondos otorgados permiten una financiación de más del 90%, como es el caso de la premiada “Manco Cápac” de Henry Vallejo. Por ello, la “ley Tudela” y su límite del 50% de financiación de la cinta son un ataque directo al cine de las regiones.

La iniciativa va más allá de un planteamiento errado. Los discursos de la congresista Tudela y de sus coautores, Alejandro Cavero y Patricia Chirinos, son una declaración de intenciones. En ese proceso se apuntalaron acusaciones que al final se comprobaron como falacias sin fundamento. La más peligrosa y preocupante apunta a una “discriminación positiva” a favor de cintas en lenguas indígenas y originarias. Al respecto, Melina León considera este razonamiento como “chocante”:

“Resulta muy chocante porque justamente nosotros vemos como un logro que ahora sea posible hacer películas para cineastas que no son de Lima. Comenzar a ver en la pantalla grande lo importante que es la representación en un país tan dividido que ha sufrido una guerra interna. Justamente, uno de nuestros aportes es ese, la generación de identidad, la generación de puentes, de entendimiento, de comprensión, todo lo que se llama cultura”. 

La entrevista completa aquí:

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Autor

  • Josué Del Mar

    Es responsable de Audiencias y SEO en El Búho; además colabora con artículos sobre periodismo de datos y escribe sobre Arequipa. Ganador del Premio Nacional de Periodismo 2020 de IPYS, en la categoría Reportaje Regional.

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