Mujeres: nada que celebrar

Columnista invitado Helard Fuentes Pastor

El Día Internacional de la Mujer es una conmemoración anticipada de lo que, probablemente, algún día alcanzaremos como sociedad, todo depende de cuán tercos continuemos ante un problema evidente: nuestra mentalidad machista. Bajo este contexto, me pregunto: ¿Podemos celebrar algo que aún está en proceso? ¡Ojo! Hablamos del Día Internacional de la Mujer, y respeto las múltiples formas de comprenderlo, sus marchas y afiches, pero me parece uno de esos abscesos groseros e insultantes que, disfrazados de besos y abrazos, terminen comercializando a costa de una lucha inacabada y, por supuesto, infantilizando el esfuerzo de tantas mujeres que demandaron igualdad en todos sus términos, no en unos cuantos.

Violencia contra las mujeres
Agresiones contra mujeres se intensifican en Arequipa. | FOTO: Difusión

El Día Internacional de la Mujer es una de esas fechas ficticias que, entre dientes y bisbiseos, lleva a pensar, erradamente, que la lucha llegó a su fin. Por eso mi resistencia a un día que celebramos como compartir navideño con intercambio de regalos o típicos presentes, ceremonias y agasajos, mismo Día de la Madre, o los saludos empalagosos en tiempo del coronavirus felicitando a espaldas de tantas violaciones contra la mujer, peor aún, crímenes por odio y asesinatos pasionales que superan la cantidad de chocolates y globos que entregamos en forma de corazón y con un mensaje trivial y ocioso que dice: Feliz Día, en letra encadenada, exportada de San Valentín.

PUEDES VER:  El acuerdo de Escazú y las crisis por atender

Las fechas se declaran y celebran como un acto conmemorativo. ¡Es cierto! Pero una tan grande, jamás por partes o no debería serlo, porque corre el riesgo de complacer y relajar el espíritu combativo postergando aquella reivindicación. Así, pudieron existir muchas gestas, la de Tristán, Kahlo o de Beauvoir, cada una con nombre propio, y que en un futuro, a la frontera de su éxito –como la llamada “Independencia”– gozarán las próximas generaciones, en una sociedad más justa y con un Estado más representativo. Por ultimo, hoy no tenemos nada que celebrar, porque el bulo y el morbo público quieren encubrir con reconocimientos y aplausos ilusorios; el machismo de un país en pañales que todavía exige a las mujeres cambiarlos y no respeta su derecho a elegir.

publicidad

El Búho, síguenos también en nuestras redes sociales: 

Búscanos en FacebookTwitterInstagram y YouTube

Deja una respuesta

SUSCRÍBETE A NUESTRO NEWSLETTER

SUSCRIBIRSE