Anécdotas históricas: ¡Oh, querido colegio de los mil y un recuerdos!
«Algunos se hacían reemplazar la salteña por una papa rellena, pero a nadie se le ocurrió ponerle de nombre: aprista rebelde. Es cierto que un colegio es muchísimo más que un local, pero cada local escolar es un irremplazable cofre de recuerdos mil.»